Las enseñanzas que nos dejó el niño


El Fenómeno del Niño que abarcó el periodo de 2015-2016, puso en grave riesgo el abastecimiento de energía del país, más aún con los eventos de indisponibilidad presentados en las Plantas Guatapé y Flores IV. Para evitar el racionamiento, el Gobierno Nacional debió implantar  multiplicidad de campañas para fomentar el ahorro de energía, y la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, estableció incentivos para la buena administración del recurso energético y fuertes sanciones para el despilfarro.

Actualmente, el Sistema Eléctrico Colombiano se encuentra en un estado de expansión, a partir de la entrada de nuevos proyectos de generación, dada por los resultados de la subasta del Cargo por Confiabilidad, que han fortalecido al sistema frente a fenómenos de criticidad hidrológica, lo cual se debe mantener en el largo plazo.

De igual forma aspectos como: sistemas de transmisión cada vez más robustos y confiables, en especial con el cierre de enlaces a 500kV y 230 kV, los esfuerzos a interconectarse con los países vecinos, la mejora continua en la gestión, reducción de pérdidas en las empresas de distribución y un mayor cubrimiento del servicio de energía, logran fortalecer y estabilizar las dinámicas del mercado.

Sin embargo, en el Mercado Eléctrico Colombiano se ha venido dando una discusión acerca de los principales aspectos estructurales que se deben reformar, motivado por el mismo fenómeno del niño y la expansión y diversificación de la generación, lo cual a pesar que no se ha originado un racionamiento de energía, deja en evidencia las debilidades del sistema y ha hecho necesario replantear algunos de los aspectos fundamentales del esquema de mercado.

En tal sentido, Willmar Zapata, Director de Negocios de Energía de la Compañía señala una serie de  recomendaciones para afrontar este tipo de retos:

Se debe acometer un proceso de ajuste del diseño de mercado en Colombia, el cual a pesar de ser el más avanzado en Latinoamérica desde los esquemas de competencia, adolece de instrumentos de cubrimiento de riesgo de mercado que permita que los agentes puedan disminuir o eliminar las pérdidas ante eventos externos como los hidrológicos o precios internacionales de los combustibles.

De igual forma, se deben tener esquemas de participación de la demanda, en cuanto puedan gestionar su curva de carga y así participar más activamente en la formación del precio, igualmente la participación de otras tecnologías de generación, que compitan conforme sus características, sin necesidad de incentivos que generen fallas de mercado en el esquema actual.

Y por último el regulador tiene en discusión varias propuestas regulatorias, como es el Mercado Organizado de Contratos MOR, la integración de fuentes no convencionales de energías renovables, el mercado intradiario, el precio de escasez del cargo por confiabilidad, esquema de tomadores de precios; los cuáles urgen que sean definidos e implementados rápidamente, dado que son requeridos para incentivar la expansión del sistema y consolidar un mercado competitivo al mejor estilo de los mercados eléctricos desarrollados en el mundo.